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La receta para conseguir una memoria de elefante

 

El ocho veces campeón mundial de memoria Dominic O'Brien desvela sus técnicas para retener y recordar datos con éxito

Cristina Garrido

La receta para conseguir una memoria de elefanteOscar del pozo

Con voluntad y método puedes mejorar notablemente tu memoria

¿Te has preguntado alguna vez por qué te cuesta recordar un nombre o una fecha importante? ¿Te gustaría incrementar tu capacidad para retener datos? Si has respondido afirmativamente a estas dos cuestiones, te interesará saber que la memoria es como tu bíceps, si no lo entrenas diariamente, se atrofia. Y no hablamos sólo de «ejercicio» mental, también necesitarás una estrategia, voluntad, llevar una dieta adecuada, practicar algo de deporte, dormir bien y, sobre todo, concentración.

«El estrés es el peor enemigo de la memoria. Provoca frecuencias más rápidas en el cerebro cuando realmente lo que necesitas es ir más despacio, relajarte y centrarte en recordar la información», asegura a ABC.es Dominic O'Brien, ocho veces campeón mundial de memoria y creador del «sistema Dominic», un método de codificación y asociación que aumenta la capacidad de tu cabeza para retener datos.

O'Brien, que ha plasmado sus conocimientos en el libro «Consigue una memoria asombrosa», afirma que la razón por la que nos cuesta recordar una cara o un cumpleaños es la «sobrecarga» de información a la que estamos expuestos hoy en día.

La receta para conseguir una memoria de elefanteEntonces, ¿cuál es el secreto para conseguir una retentiva de elefante? «Se necesita la suficiente creatividad e imaginación para transformar la información que queremos recordar en personajes que nos resulten familiares», afirma este profesional británico de la mnemotecnia, que de niño sufrió dislexia y trastorno por déficit de atención. «Yo utilizo viajes conocidos, como una ruta alrededor de un campo de golf, para preservar el orden de la información, y luego identifico los números o cosas que quiero recordar con personas y acciones que aparecen en ese viaje», explica.

El mejor ejemplo de que su sistema funciona es la mención en el Libro Guinnes de los Récords que consiguió en 2002 por recordar una secuencia aleatoria de 2.808 cartas (54 barajas), después de ver cada carta una sola vez. Toda una proeza, especialmente para aquellos a los que nos cuesta recordar hasta la lista de la compra.

La mejor herramienta: una baraja

Pero como decíamos al principio, no se trata sólo de dominar un «método». En la dieta de este campeón no faltan los alimentos ricos en omega-3 (salmón, atún, caballa y frutos secos), omega-6 (aves, aguacate, semillas de lino y de calabaza), vitaminas B1, B5 y B12, antioxidantes, vitaminas A, C y E (moras, arándanos, brócoli, ciruelas, pasas, espinacas, fresas) y vitamina D procedente del sol. Además, practica ejercicio físico para oxigenar el cerebro y duerme una media de 6-7 horas diarias para mantener su mente despejada.

El autor, que tiene prohibida la entrada a los casinos de Las Vegas tras ganar una fortuna al blackjack aplicando su «sistema», asegura que estas técnicas son válidas tanto para estudiantes que quieren mejorar sus resultados como para personas mayores preocupadas por el estado de su memoria.

Si quieres ejercitar tu cerebro al máximo, la mejor herramienta, en palabras de O'Brien, es una baraja de cartas. «Cada vez que intentes memorizarla reforzarás las vías neuronales y mejorará el funcionamiento de todo su cerebro», asegura en el libro. No piensa lo mismo de los famosos videojuegos para «entrenar» la memoria: «La evidencia muestra que muchos de esos juegos simplemente mejoran tu capacidad de resolver esos mismos juegos».

Un consejo para los estudiantes

Para retener más datos durante las sesiones de estudio, Dominic O'Brien recomienda hacer pausas regulares. Para el autor, es más eficiente repartir el tiempo en seis etapas de veinte minutos que intentar asimilar todos los conceptos durante dos horas seguidas sin hacer pausas. Durante esos minidescansos de unos cinco minutos, conseguimos que se consolide el aprendizaje.

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FUENTE:

http://www.abc.es/20120313/sociedad/abci-receta-memoria-elefante-201203121717.html

Porque las personas inteligentes sufren más de depresión


Los índices de suicidio, de encarcelamiento y de problemas emocionales es mucho mas alto entre las personas de gran inteligencia que entre los que se engloban dentro de la media. Muchos son social, laboral y emocionalmente un completo desastre. Siga leyendo para aprender por qué.
“Personas
inteligentes, y a la vez felices, es la cosa mas rara que he visto.” - Ernest Hemingway, escritor y Premio Nobel de Literatura (1899-1961)
Hemingway, que se arrebató la vida en 1961, sabía bien de ambas cosas: de inteligencia… y de infelicidad. A pesar de sobrevivir a dos guerras mundiales y a la Gran Depresión, a pesar de haber tenido 4 esposas y un incontable número de fallidas relaciones amorosas, ni todo eso ni su gran cerebro le ayudó a descubrir como
ser feliz.
De igual forma que la anterior cita de Hemingway estaba basada en su propia experiencia, yo basaré las siguientes conjeturas en lo aprendido en mi vida personal y en mi experiencia profesional como sociólogo. Desgraciadamente aún no existen estudios suficientes sobre este tema para tomar como referencia.
La sociedad occidental no está preparada para albergar (ni dar alas) a niños y adultos
inteligentes, de la misma manera que lo hace sobre atletas o figuras del deporte (especialmente en los más destacados). Si bien es cierto que algunas figuras excepcionalmente brillantes como Albert Einstein si han sido reconocidas, también lo es que tenemos a muchísima gente extremadamente inteligente trabajando en ocupaciones que están consideradas entre las peores, y muchas más en las que su vida personal es un completo desastre, tal y como se podría corroborar echando un vistazo a la lista de miembros de Mensa (el club de los más inteligentes del Planeta).
Los sistemas de educación en países cuyo interés principal es la acumulación de riqueza promueven la imagen de héroes de película, de guerra y del deporte, pero no del desarrollo intelectual. Las
personas super inteligentes tienen los conocimientos, pero muy pocos alcanzan lo mas alto de la escala social y profesional.
Veamos las causas.
A nuestros hijos se les educa a través de cuatro pilares: el intelectual, el físico, el emocional (psicológico) y el social. En las aulas (y en la calle con los amigos), los chicos más listos
tienden a ser excluidos por otros niños de muchas actividades: sencillamente no se cuenta con ellos. Son “los raros”, “los geeks”, los inadaptados sociales. Dicho de otra forma: no se pueden desarrollar socialmente tan bien como lo hacen intelectual o incluso físicamente, porque no tienen la oportunidad de hacerlo.
Su desarrollo emocional también se queda atrás con respecto al de una “persona normal”, al no enfrentarse en su vida con una serie de situaciones y vivencias con las que si se suelen topar el resto de
personas (el trato con los amigos, las primeras relaciones de pareja, discusiones, problemas, alegrías, etc…)
Por si esto fuera poco además los adultos (sus propios padres y educadores)
tienden a creer que los chicos inteligentes pueden hacer frente a cualquier cosa o problema porque son superiores intelectualmente. Esto incluye, inevitablemente, situaciones donde los chicos inteligentes no tienen ni conocimientos ni habilidades en las que apoyarse. No les queda otra que pasar solos los tiempos difíciles. Los adultos no entienden que necesitan ayuda, y el resto de niños no quieren juntarse con ellos, porque los “líderes sociales” (los “populares”) ya los han marcado con la etiqueta de “a evitar”.
Como resultado tenemos a un buen número de
personas de gran inteligencia, pero cuyo desarrollo social ha progresado mucho más despacio que el del resto de personas, y que por ende tienen serios problemas al intentar hacer frente a algunas situaciones estresantes de la vida, sobre los que el resto si saben lidiar de mejor manera. No debería ser, por lo tanto, una sorpresa que la inmensa mayoría de los reclusos de las cárceles sean personas social y emocionalmente subdesarrolladas o “analfabetas”, y que además un gran porcentaje de ellos estén intelectualmente por encima de lo normal.
La sociedad occidental es el germen ideal para engendrar a inadaptados sociales y
personas con problemas emocionales. Y en lo que se refiere a la felicidad, serán estos los que más difícilmente tendrán el alcanzarla.
Esto podría cambiar en el siglo XXI, a medida que los “geeks” están ganando reconocimiento como
personas de gran potencial, y están siendo modelos a seguir para la sociedad (especialmente a raiz de que muchos de los que hoy día hacen gran fortuna se dediquen precisamente al mundo de la alta tecnología) [nota de Javi Moya: que se lo digan a los dos feorros que vendieron Youtube. Van a ‘ligar’ ahora -por decirlo fino- todo lo que no hicieron en años]. Los Geeks, por lo tanto, puede que acaben siendo más aceptados socialmente ahora que en el pasado, pero no servirá de nada a menos que reciban más ayuda con su desarrollo social y emocional, sin lo cual la mayoría estarán destinados a ser infelices hasta que no logren la misma madurez que el resto de adultos.
Con todo esto, las
personas de gran inteligencia, sean niños o adultos, todavía siguen siendo excluidos socialmente en muchas situaciones… siguen siendo prejuzgados, incluso en habilidades tales como la de ser buenos compañeros, parejas, amantes y padres.
Y finalmente otro de los problemas para alcanzar la felicidad que tienen las
personas inteligentes es que suelen percibir y reflexionar con mayor intensidad sobre las tragedias y tristezas del mundo en el que viven. Son mas consciente de las desgracias que les rodean, de las injusticias, de la tragedia del Ser Humano, y de sus propias miserias y carencias.

Fuente:
http://javimoya.com/blog/2007/04/03/porque-la-gente-inteligente-tiende-a-ser-infeliz/

UN VIOLINISTA EN EL METRO



Un hombre se sentó en una estación del metro en Washington y comenzó a tocar el violín, en una fría mañana de enero. Durante los siguientes 45 minutos, interpretó seis obras de Bach. Durante el mismo tiempo, se calcula que pasaron por esa estación algo más de mil personas, casi todas camino a sus trabajos.
Transcurrieron tres minutos hasta que alguien se detuvo ante el músico. Un hombre de mediana edad alteró por un segundo su paso y advirtió que había una persona tocando música.
Un minuto más tarde, el violinista recibió su primera donación: una mujer arrojó un dólar en la lata y continuó su marcha.
Algunos minutos más tarde, alguien se apoyó contra la pared a escuchar, pero enseguida miró su reloj y retomó su camino.
Quien más atención prestó fue un niño de 3 años. Su madre tiraba del brazo, apurada, pero el niño se plantó ante el músico. Cuando su madre logró arrancarlo del lugar, el niño continuó volteando su cabeza para mirar al artista. Esto se repitió con otros niños. Todos los padres, sin excepción, los forzaron a seguir la marcha.
En los tres cuartos de hora que el músico tocó, sólo siete personas se detuvieron y otras veinte dieron dinero, sin interrumpir su camino. El violinista recaudó 32 dólares. Cuando terminó de tocar y se hizo silencio, nadie pareció advertirlo. No hubo aplausos, ni reconocimientos.
Nadie lo sabía, pero ese violinista era Joshua Bell, uno de los mejores músicos del mundo, tocando las obras más complejas que se escribieron alguna vez, en un violín tasado en 3.5 millones de dólares. Dos días antes de su actuación en el metro, Bell colmó un teatro en Boston, con localidades que promediaban los 100 dólares.


imageEsta es una historia real. La actuación de Joshua Bell de incógnito en el metro fue organizada por el diario The Washington Post como parte de un experimento social sobre la percepción, el gusto y las prioridades de las personas. La consigna era: en un ambiente banal y a una hora inconveniente, ¿percibimos la belleza? ¿Nos detenemos a apreciarla? ¿Reconocemos el talento en un contexto inesperado?
Una de las conclusiones de esta experiencia, podría ser la siguiente:
Si no tenemos un instante para detenernos a escuchar a uno de los mejores músicos interpretar la mejor música escrita, ¿qué otras cosas nos estaremos perdiendo? Hay tantas cosas, tan bellas y tan simples….lo mejor de todo es que están justo a nuestro alrededor y dentro nuestro. Reflexionemos amigos.

Fuente:

http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2007/04/04/AR2007040401721.html?hpid=topnews

(Ver vídeos)

INTELIGENCIA EMOCIONAL

 

Si la inteligencia es el conjunto de capacidades que nos permite resolver problemas o fabricar productos valiosos en nuestra cultura,  la inteligencia emocional es el conjunto de capacidades que nos permite resolver problemas relacionados con las emociones. Con nuestras emociones (inteligencia intrapersonal) y con las de los demás (inteligencia interpersonal).

De la misma forma que tendemos a considerar que la única inteligencia es la académica tendemos a reducir el pensamiento al pensamiento propio del hemisferio lógico (pensamiento racional, abstracto, verbal). Pero ese es sólo un modo de pensamiento.

Daniel Goleman dice que "tenemos dos mentes, una que piensa y otra que siente" Otra manera de entenderlo es que el pensamiento es un proceso con muchas caras. Las emociones son una de las facetas de ese proceso, una parte tan integral del mismo como el pensamiento lógico, lineal y verbal del hemisferio izquierdo. De la misma manera que no pensamos sólo con un único hemisferio, sino que los dos son necesarios, tampoco nos limitamos a procesar la información, además la sentimos.

A la hora de andar por la vida es más importante saber descifrar nuestras emociones que saber despejar ecuaciones de segundo grado. Las empresas lo saben bien y cuando contratan a alguien no piden sólo un buen currículo, además buscan un conjunto de características psicológicas como son la capacidad de llevarse bien con los colegas, la capacidad de resolver conflictos, la capacidad de comunicarse, etc. El que tengamos o no esas cualidades o habilidades  va a depender del grado de desarrollo de nuestra inteligencia emocional.

Cuando hacemos un examen de poco nos sirve saber las respuestas si nos ponemos tan nerviosos que no somos capaces de contestar las preguntas adecuadamente. Naturalmente tampoco es suficiente estar tranquilo, hay que saber las respuestas del examen y saber mantener la calma.

Pero mientras que normalmente pasamos mucho tiempo aprendiendo (y enseñando) las respuestas del examen no solemos dedicarle ni un minuto a aprender (o enseñar) cómo controlar los nervios o cómo calmarlos.

Nuestro sistema educativo no es neutro, no le presta la misma atención a todos los estilos de aprendizaje, ni valora por igual todas las inteligencias o capacidades. No hay más que mirar el horario de cualquier escolar para darse cuenta de que la escuela no le dedica el mismo tiempo a desarrollar la inteligencia corporal - kinestésica y la inteligencia lingüística, por poner un ejemplo.

En cuanto a la inteligencia emocional (la capacidad de entender y controlar las emociones) la escuela simplemente la ignora. No es tanto que no la considere importante, es que su aprendizaje se da por supuesto.

El colegio no hace más que reflejar la visión de la sociedad en su conjunto. A nadie le extraña que un alumno tenga que hacer muchos ejercicios para aprender a resolver ecuaciones, sin embargo, no nos planteamos la necesidad de adiestrar a nuestros alumnos en como prestar atención durante una conversación, por ejemplo.

Naturalmente, además, no sabemos como hacerlo. Mejor dicho, porque nunca lo hemos considerado parte de nuestra tarea no hemos aprendido a hacerlo. Lo que se está planteando ahora por primera vez es que, de la misma manera que practicamos y desarrollamos la capacidad de escribir o la capacidad de hacer deporte podemos desarrollar y practicar el conjunto de capacidades que nos permiten relacionarnos de manera adecuada con el mundo exterior y con nosotros mismos, es decir la inteligencia emocional.

El primer paso es identificar las capacidades que conforman la inteligencia emocional, en sus dos vertientes, la inteligencia intrapersonal y la interpersonal.

Una vez que sabemos lo que queremos enseñar podemos diseñar las actividades y los ejercicios necesarios.

Fuente:

https://www.galeon.com/aprenderaaprender/

TÉCNICAS PARA SER ASERTIVO

 

Lenguaje corporal
Un gran paso en el entrenamiento asertivo es el desarrollo de un lenguaje corporal adecuado. A continuación se indican cinco reglas básicas que es conveniente practicar delante del espejo.
▪ Mantener contacto ocular con su interlocutor.
▪ Mantener una posición erguida del cuerpo.
▪ Hablar de forma clara, audible y firme.
▪ No hablar en tono de lamentación ni en forma apologista.
▪ Para dar mayor énfasis a las palabras, utilizar los gestos y las expresiones del rostro.


Técnicas asertivas
Para llegar a ser una persona asertiva hay que aprender a evitar la manipulación. Inevitablemente, nos encontraremos con estratagemas que intentarán impedir nuestros objetivos, desarrolladas por aquellos que pretenden ignorar nuestros deseos. Las técnicas que se describen a continuación son fórmulas que han demostrado ser efectivas para vencer dichas estratagemas .


Técnica del disco roto. Repita su punto de vista con tranquilidad, sin dejarse ganar por aspectos irrelevantes (Sí, pero… Sí, lo sé, pero mi punto de vista es… Estoy de acuerdo, pero… Sí, pero yo decía… Bien, pero todavía no me interesa).


Técnica del acuerdo asertivo. Responda a la crítica admitiendo que ha cometido un error, pero separándolo del hecho de ser una buena o mala persona. (Sí, me olvidé de la cita que teníamos para comer. Por lo general, suelo ser más responsable).

Técnica de la pregunta asertiva. Consiste en incitar a la crítica para obtener información que podrá utilizar en su argumentación. (Entiendo que no te guste el modo en que actué la otra noche en la reunión. ¿Qué fue lo que te molestó de él? ¿Qué es lo que te molesta de mí que hace que no te guste? ¿Qué hay en mi forma de hablar que te desagrada?)


Técnica para procesar el cambio. Desplace el foco de la discusión hacia el análisis de lo que ocurre entre su interlocutor y usted, dejando aparte el tema de la misma. (Nos estamos saliendo de la cuestión. Nos vamos a desviar del tema y acabaremos hablando de cosas pasadas. Me parece que estás enfadado).


Técnica de la claudicación simulada (Banco de niebla). Aparente ceder terreno sin cederlo realmente. Muéstrese de acuerdo con el argumento de la otra persona pero no consienta en cambiar de postura (Es posible que tengas razón, seguramente podría ser más generoso. Quizá no debería mostrarme tan duro, pero…).


Técnica de ignorar. Ignore la razón por la que su interlocutor parece estar enfadado y aplace la discusión hasta que éste se haya calmado (Veo que estás muy trastornado y enojado, así que ya discutiremos esto luego).

Técnica del quebrantamiento del proceso. Responda a la crítica que intenta provocarle con una sola palabra o con frases lacónicas (Sí… no… quizá).


Técnica de la ironía asertiva. Responda positivamente a la crítica hostil (Gracias…).


Técnica del aplazamiento asertivo. Aplace la respuesta a la afirmación que intenta desafiarle hasta que se sienta tranquilo y capaz de responder a ella apropiadamente. (Prefiero reservarme mi opinión al respecto… No quiero hablar de eso ahora).


Estrategias de bloqueo
Te resultará de utilidad prepararte contra ciertas estrategias típicas que intentarán bloquear y atacar tus respuestas asertivas. Algunas de las más enojosas son:


Reírse. Responder a su reivindicación con un chiste (¿Sólo tres semanas tarde? ¡Yo he conseguido ser todavía menos puntual!) Utilice en estos casos la técnica para procesar el cambio (Las bromas nos están apartando del tema) y la del disco roto (Sí…, pero).


Culpar. Culparle a usted del problema (Haces siempre la cena tan tarde que luego estoy demasiado cansado para lavar los platos) Utilice la técnica de la claudicación simulada (Puede que tengas razón, pero tú estás rompiendo tu compromiso de lavar los platos), o simplemente no se muestre de acuerdo (Las diez es una buena hora para lavar los platos)


Atacar. Consiste en responder a su afirmación con un ataque personal del siguiente tipo: "¿Quién eres tú para molestarte porque te interrumpan? ¡eres la fanfarrona más grande que conozco!" Las mejores estrategias en estos casos son la técnica de la ironía asertiva (Gracias) junto con la del disco roto o la de ignorar (Veo que estás de mal humo, ya hablaremos más tarde).


Retrasar. Su reivindicación es recibida con una "Ahora no, estoy demasiado cansado" o "Puede que en otra ocasión…" Utilice en estos casos la técnica del disco roto o insista en fijar una fecha para discutir el asunto.


Interrogar. Consiste en bloquear cada una de sus afirmaciones con una serie continuada de interrogantes: "¿Por qué te sientes así?… Todavía no sé por qué no quieres ir… ¿Por qué has cambiado de opinión?" La mejor respuesta es utilizar la técnica para procesar el cambio (Porque no es ese el problema. La cuestión es que no quiero ir esta noche).


Utilizar la autocompasión. Su reivindicación es recibida con lágrimas y con la acusación implícita de que usted es un sádico. Intente seguir adelante con su guión, utilizando la técnica del acuerdo asertivo (Sé que te resulta doloroso, pero tengo que resolverlo).


Buscar sutilezas. La otra persona intenta discutir sobre la legitimidad de sus sentimientos o sobre la magnitud del problema, etc., para así distraer su atención. Utilice en estos casos la técnica para procesar el cambio (Nos estamos entreteniendo en sutilezas y apartándonos de la cuestión principal), junto con la reafirmación de su derecho a sentirse como se siente.


Amenazar.Su interlocutor intenta amenazarle con frases como esta: "Si sigues con la misma cantinela, vas a tener que buscarte otro novio" Utilice en estos casos la técnica del quebrantamiento del proceso (Quizá) y la de la pregunta asertiva (¿Por qué te molesta mi petición?) También puede utilizar la técnica para procesar el cambio (Eso suena a amenaza) o la de ignorar.

Negar. Consiste en hacerle creer que usted se equivoca: "Yo no hice eso" o "De verdad que me has malinterpretado" Reafírmese en lo que ha observado y experimentado y utilice la técnica de la claudicación simulada (Puede parecer que estoy equivocado, pero he observado que…).

Fuente:

http://zulologia.blogspot.com/2009/03/tecnicas-para-ser-asertivo.html

LOS NIÑOS QUE NO ENCAJAN EN UN GRUPO

 

de CoSqUiLLiTaS eN La PaNzA

Todo niño lo experimenta en algún momento, incluso los adultos sienten lo mismo ocasionalmente.

No es raro experimentar total soledad en una habitación llena de gente, pero para los niños la necesidad de ser parte de un grupo es instintiva y es una forma de supervivencia. "Ellos quieren ser parte de eso y ser como todos los demás porque esto les da seguridad. Así que cuando un niño dice que no encaja, está también diciendo "no me siento seguro". Su ansiedad proviene de sentirse diferente y por tanto vulnerable; por desgracia, los otros niños tienden a enfocarse en los que lucen diferentes y ser muy crueles con ellos", dice el doctor James Lehman, creador de un programa de transformación total para ayudar a los padres a que logren que sus hijos se sientan seguros.

"Es doloroso que el hijo esté siendo molestado por ser diferente, pero la verdad es que no hay nada que puedan los padres decir o hacer para quitarles ese dolor, no pueden esperar una respuesta mágica. En lugar de ello, habrá que trabajar con los hijos para darles las herramientas necesarias para resolver el problema que están enfrentando", dice Lehman y propone siete herramientas de ayuda que son:

1 No reaccione en exceso cuando su hijo le cuente

Cuando esto sucede los padres se sienten incapaces de hacer algo para evitarlo y eso les causa temor y rabia. Hacemos todo lo que podemos para protegernos a nosotros mismos en la vida, pero cuando nuestros hijos son maltratados en la escuela nos sentimos tan vulnerables como ellos. Ese sentimiento de incapacidad es devastador y muchos padres pierden la objetividad cuando sus hijos les cuentan que están siendo excluidos, molestados o abusados. La mejor técnica es tomar cinco minutos para primero calmarse, hablar de ello con otras personas si se puede, analizar bien las cosas y no reaccionar en frente del niño.

2 Ayude a que su hijo hable de ello y dele apoyo

Cuando los niño intentan hablar de esto con sus padres, ellos inconscientemente se vuelven menos cálidos o receptivos o pueden dar otras señales que demuestran esa incomodidad, incluso tratan de minimizar el problema. El peligro radica en que el niño recibe este mensaje: "No quieren hablar de ello". Los padres deben intentar estar abiertos a escuchar lo que los niños tienen que decirles y mantener la calma cuando den su respuesta. No deben demostrar que es algo sin importancia porque para el niño lo es y, además, todos los niños pasan por esta clase de situaciones a pesar de que no todos reaccionan de la misma manera. Si el niño dice algo es porque necesita ayuda y por tanto los padres deben mostrarse cómodos y aceptar lo que el hijo pide. Deben darle al hijo las herramientas que necesita para desarrollar habilidades sociales y poder entender estas situaciones. Tienen que hacerle sentir que ellos están siempre allí para escucharle y ayudarle con sus preocupaciones y sus problemas. No deben sentir pánico de que el niño no encaja en un grupo porque eso hará que piense que así es.

3 Tratar de encontrar un amigo para ellos

Es más fácil iniciar una relación con una persona que tratar de encajar en un grupo. Cuando los padres hablan con sus hijos deben sugerirles buscar un compañero que les sea más afín e ir desarrollando una amistad con esa persona. Preguntas como "¿hay algún niño con quien te gusta conversar o jugar?", pueden ser de gran ayuda para que el niño tenga un amigo especial, un aliado que le ayude en momentos difíciles. Conviene buscar actividades extracurriculares para que puedan conocer otros niños y desarrollen amistades basadas en actividades y gustos que comparten.

4 El poder de hablarse de forma positiva

No quiere decir que se le diga al niño que es el mejor del mundo y se le pida que se repita a sí mismo esa frase todo el tiempo. El poder de hablarnos a nosotros mismos de forma positiva es el razonamiento que nos ayuda a calmarnos y mantener la perspectiva. Los niños se ponen ansiosos cuando se sienten puestos de lado o les molestan. Su adrenalina sube y no logran pensar de manera clara y sienten pánico. Si ellos aprenden a hablarse a sí mismos, a tranquilizarse y ser positivos, se sentirán mejor y más tranquilos y lo que les digan o hagan no les causará un trastorno. Si se logra calmar al sistema físico interno, los pensamientos y actitudes se clarifican y mejoran.

5 Dígale que siempre es bueno pedir ayuda

Cuando un niño viene a casa y cuenta que sus compañeros se burlaron de él en la escuela, los padres deben enseñarles a pedir ayuda a los maestros. Enseñar a lo hijos a acercarse al maestro para contarle lo que está sucediendo es muy importante. Los maestros saben muy bien cuando un niño está diciendo la verdad y cuándo necesita ayuda. Los padres deben reafirmar en el hijo la confianza hacia las personas mayores que pueden ayudarles en situaciones difíciles y deben siempre hacerle saber que no hay nada de malo en pedir ayuda cuando la necesitan.

Informacion obtenida http://www.revistafamilia.ec/index.php/articulos-padres-e-hijos/2009 STEFANIA ERAZO - ESTUDIANTE DE PSICOLOGIA CLINICA © CoSqUiLLiTaS eN La PaNzA

RESISTIR LA TENTACIÓN (LA AMIGDALA Y EL LÓBULO FRONTAL)

 


Walter Mischel y sus colegas de la Universidad de Columbia, Nueva Cork, llevaron a cabo un estudio que ilustra la importancia de demorar la gratificación de un objeto deseado. Para ello, examinaron la capacidad de niños de 4 años para retrasar la gratificación:

“El niño estaba sentado a una mesa en la que había un exquisito bombón. En un momento dado el investigador abandonaba la habitación durante cinco minutos porque aparentemente tenía que ir a buscar algo y informaba al niño de que no se comiera el bombón mientras estuviera solo. También se le decía que si no se comía el bombón, cuando el experimentador regresara podría comerse dos”

En este estudio y otros del mismo equipo de investigadores se obtuvieron dos resultados importantes.

-. Se observó que los niños eran capaces de esperar más tiempo si podían distraerse del bombón o si se le alentaba a pensar en sus cualidades abstractas (la forma, el tamaño) y no en el rico sabor, puesto que pensar en lo placentero que será comerse un fabuloso bombón no es de gran ayuda si uno está intentando evitarlo. Por otro lado, es una tarea difícil –la mayoría de los niños cedían a la tentación y se comían el bombón, e incluso los que resistían no tenían más remedio que cruzarse de brazos o desviar la mirada-. A esta edad, el cerebro es aún relativamente inmaduro, y los lóbulos frontales, que nos ayudan a controlar los impulsos y nos permiten contenernos, no están desarrollados del todo hasta la edad adulta.

-. El segundo resultado, más discutido, fue que los niños de 4 años que habían exhibido el máximo autocontrol se convirtieron en adolescentes que en los estudios tuvieron más éxito que sus compañeros impulsivos. Los niños con dominio de sí mismos más adelante obtuvieron puntuaciones mejores en test de perseverancia, concentración e incluso en pruebas cognitivas (funciones ejecutivas). En la adolescencia, los niños con autodominio parecían más capaces de afrontar el estrés y ciertas situaciones sociales que los niños que no resistieron a la tentación. Estas investigaciones defendían que ser capaz de controlar los impulsos a una edad temprana influye en el éxito académico y en las destrezas sociales del futuro. Resistir a la tentación es siempre más difícil que sucumbir a ella.

Para tener un buen rendimiento académico, los niños necesitan aprender a controlar conductas impulsivas y a inhibir acciones emocionales ante ciertos sucesos. Por otro lado, para que se produzca un aprendizaje óptimo, los estudiantes han de ser emocionalmente competentes, es decir han de ser capaces de contenerse y refrenar reacciones impulsivas.

Algunos estudios sobre la amígdala y los aspectos impulsivos del procesamiento emocional sugieren que la capacidad para actuar y reaccionar con inteligencia emocional tiene que ver con que exista comunicación entre distintas zonas del cerebro. Esto requiere interacción de las regiones de niveles profundos que procesan emociones de manera automática, inconsciente y sumamente rápida, y de las estructuras cerebrales muy evolucionadas (corteza prefrontal) que se ocupan de procesos cognitivos más conscientes, como la planificación y la toma de decisiones (funciones ejecutivas)

 

Fuente: adaptado de COMO APRENDE EL CEREBRO  de Sarah Blakemore y Uta Frith a través de  http://curiosidadsocial.wordpress.com/2011/07/14/resistir-la-tentacion-la-amigdala-y-el-lobulo-frontal/

Influencia de los colores en los niños

 

Los efectos psicológicos que tienen los colores-Los colores son estímulos visuales que pueden provocar diferentes reacciones en el organismo y en los estados de ánimo, por lo que pasan a ser un importante aspecto a tener en cuenta. En este tema, la cromoterapia, o terapia con los colores, nos aporta interesantes conocimientos y consejos.

Esta terapia con los colores es un método de armonización y de ayuda a la curación natural de determinadas enfermedades por intermedio de los colores, como también para conseguir un determinado estado de ánimo. ¿Cómo es esto? Según enseña la cromoterapia, los colores corresponden a vibraciones que tienen velocidades, longitudes y ritmos de ondas diferentes, los cuales ejercen una influencia física, psíquica y emocional en las personas, aunque no nos demos cuenta de ello.

Focalizándonos en los niños (aunque también se aplica a jóvenes y adultos), la terapia con los colores nos acerca varios consejos para tener en cuenta cómo repercutirán los colores en los pequeños. En este sentido, podrán tener presente estos consejos para pintar las paredes de la habitación del pequeño o de otros lugares donde los niños pasen tiempo.

Efectos psicológicos de los colores

Rojo: Este color da energía, vitalidad, combate la depresión y estimula la acción. También es calorífico, lo que significa que calienta la sangre arterial e incrementa la circulación. Se sugiere utilizar el rojo en ambientes, juguetes e indumentaria que busque impulsar la acción. Y no se recomienda en niños hiperactivos o agresivos, y en situaciones donde es necesaria la concentración, como leer. Este color atrae mucho la atención visual.

Amarillo: Estimula la actividad mental. Se utiliza el color amarillo en niños con poca concentración. Se recomienda utilizar el amarillo en tono pastel en escritorios, libros y útiles para promover la actividad intelectual, y en ambientes en donde trabajan niños con dificultades de aprendizaje. También es un color que inspira energía y optimismo, lo que repercute en la alegría.

Naranja: Este color combina los efectos psicológicos del color rojo y amarillo. Es decir, energía y alegría. En tonalidades suaves expresa calidez, estimula el apetito y la comunicación, en tanto que las tonalidades más brillantes incitan la diversión y la alegría. Puede utilizarse para el cuarto de juego de los niños en combinación con colores neutros.

Azul: Este color es esencial para tranquilizar y calmar a las personas. Es un color frío que produce paz y sueño. Se utiliza mucho en tono pastel para relajar, ambientar cuartos, camas y demás.

Violeta: Es un color místico, muy  importante en la meditación, la inspiración y la intuición. Estimula la parte superior del cerebro y el sistema nervioso, la creatividad, la inspiración, la estética, la habilidad artística y los ideales elevados.

Verde: Genera armonía y produce calma sobre el sistema nervioso. Un color ideal para relajarse.

Celeste: Este color también es relajante, analgésico y regenerador.

Sugerencias de colores

Azul, un color frío que produce paz y sueño

  • Si los niños presentan algún tipo de depresión, es conveniente que las paredes de su habitación sean de color rojo o que tengan objetos de dicho color, dado que al percibirlos aumentan la energía y vitalidad.
  • Si desean estimular la concentración y el desarrollo intelectual, se deben volcar al color amarillo en tono pasteles alternando con otros colores.
  • Para el cuarto de estudio de los pequeños, utilicen colores como el azul, verde o combinación de ellos.

Por último, es conveniente remarcar que el origen de estas propiedades y efectos psicológicos de los colores no está en los propios colores sino en la asociación mental que, de forma natural e inconsciente, hace el ser humano como consecuencia de un ‘aprendizaje cultural heredado’.

Fuente: Cosasdelainfancia

Foto: Habitacion azul por Wendy pan en Flickr

http://www.eliceo.com/estimulacion/influencia-de-los-colores-en-los-ninos.html  a través de de CoSqUiLLiTaS eN La PaNzA

Emily Palau Asistente en discapacidad-Estimuladora temprana-Acompañante terapeutica-Interperete de LSA

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